La Santa Inquisición electrónica
Entra en vigor en España una ley que amordaza a Internet. Protestas y cierres de sitios.

Otro considerable pedazo de Internet fue privado del derecho a la libre actividad y consignado al rígido control gubernamental. Otro gobierno alarga las manos duramente sobre la Red, agregándose a la lista de los que, de algún modo, deciden poner una mordaza a la más imponente y libre manifestación de pensamiento que la humanidad haya jamás sabido crear.
Ahora es España: el 12 de octubre entró en vigor la Ley de Servicios de la Sociedad de Información (LSSI), que hace obligatoria la registración de los sitios web e impone a los ISP monitorear y señalar a las autoridades los contenidos considerados "ilícitos".
Los ISP, además, deberán conservar durante un año los registros (logs) de todas las actividades desarrolladas online. Para quien infrija la ley, se prevén multas que pueden llegar a la increíble cifra de 600.000 euros.
Una ley dura que, según la opinión de muchos, hace retroceder a España cinco siglos, hasta la época oscura de la Inquisición.
"Mandamos y defendemos que ningún librero ni impresor de moldes ni mercaderes, ni factor de los susodichos, no sea osado de hacer imprimir de molde de aquí adelante por via directa ni indirecta ningún libro de ninguna facultada o lectura, o obra, que sea pequeña o grande, en latín ni en romance, sin que primeramente tenga para ello nuestra licencia y especial mandado." Si en lugar de los libros se ponen los sitios web, esta ordenanza de 1502 de Isabel la Católica podría ser un perfecto prólogo de la nueva ley.
La ley,
propuesta en mayo por el ministro español de Ciencia y Tecnología, empuja pesadamente hacia la autocensura, impone a los ISP el rol de policías de sus propios contenidos y amenaza con asestar un grave golpe a la libertad de expresión de la Web española.
Las protestas y las iniciativas se propagan. Particularmente
la comunidad online Kriptópolis, miembro de la Global Internet Liberty Campaign, está intentando organizar la protesta en la Red. Muchos sitios han elegido auto-oscurecerse: algunos por temor a las consecuencias, muchísimos como gesto de protesta o por solidaridad.
Otros sitios han elegido cerrar una parte de sus actividades y otros decidieron cerrar el 12 de octubre, día en que entró en vigor la ley y, por ironía del destino, aniversario del descubrimiento de América. En el momento en que escribimos, son 248 los sitios cerrados y se cuentan por decenas las manifestaciones de solidaridad provenientes de todo el mundo.
Ahora se espera que la ley sea declarada inconstitucional, pero el camino es cuesta arriba y de todos modos Internet, desde el 12 de octubre pasado, ha perdido otro pedazo de libertad.

Giuseppe Laurenza

Extret de http://www.puntonet.netfirms.com/es/esin1910.htm